4 de septiembre de 2011

VALORES GAY

Los valores son aquellas características morales en los seres humanos, tales como la humildad, la piedad y el respeto, entre muchos más. Como todo lo referente al genero humano, es todo aquello que lleva al hombre a defender y crecer en su dignidad de persona. El valor moral conduce al bien moral. Se denomina tener valores al respetar a los demás; asimismo los valores son un conjunto de pautas que la sociedad establece para las personas en las relaciones sociales.
Los valores son aquellos conceptos que pueden ser puestos en práctica en nuestra vida para que podamos vivir mejor. Tanto en forma íntima, personal, familiar, grupal y social. De tal manera que los valores son una serie de parámetros establecidos y regulados por normativas de la sociedad.
El valor moral perfecciona al hombre en cuanto a ser hombre, en su voluntad, en su libertad, en su razón. Se puede tener buena o mala salud, más o menos cultura, por ejemplo, pero esto no afecta directamente al ser hombre. Sin embargo vivir en la mentira, el hacer uso de la violencia o el cometer un fraude, degradan a la persona, empeoran al ser humano, lo deshumanizan. Por el contrario las acciones buenas, vivir la verdad, actuar con honestidad, el buscar la justicia, lo perfeccionan.
Hasta que no nos sinceremos y reconozcamos los valores como la verdadera y única plataforma para formar, elegir y poner en marcha el nuevo sistema social y familiar, no habrá resultados serios y efectivos que generen verdadera felicidad y satisfacción en la gente.
El valor moral te lleva a construirte como hombre, a hacerte más humano. Estos valores perfeccionan al hombre de tal manera que lo hacen más humano, por ejemplo, la justicia hace al hombre más noble, de mayor calidad como persona.
Cabe entonces preguntarse: ¿Por qué es importante conservar nuestros valores, aún y cuando somos homosexuales? Para que nuestro desarrollo como personas pueda proseguir y no estancarnos en la mediocridad de espíritu debemos continuar luchando por convertirnos en buenas personas. El ambiente gay disculpa, consiente y procura la pérdida de valores. Creo que el ambiente gay defiende el amor a uno mismo, pero no en la manera equilibrada en la que el ser humano se respeta así mismo, nos dejamos atrapar en la idea de que al ser rechazados por los demás, juzgados y señalados, luchamos por un respeto obligado y no ganado a nuestras personas (El Respeto y el Amor hay que ganárselo, por ejemplo los padres deben ganarse el respeto y el amor de sus hijos, no obligarlos a que los respeten o los amen) Queremos libertad, amor, respeto pero fallamos en todo esto porque no somos como queremos que sean con nosotros, en especial con nuestras parejas y debemos aprender a ser libres, a ser auténticos, aprender a amar incondicionalmente sin buscar beneficio por interés, y aprender a respetar primeramente a nosotros mismos dándonos el valor que poseemos sin menospreciarnos y luego respetando a los demás.
Caminamos por el mundo siendo hipócritas, disculpando nuestras mentiras porque alguien más nos ha mentido para conseguir de nosotros un poco de cariño o sexo. No es válido, no es correcto torcer la verdad para ajustarla a nuestra realidad, es decir, si buscamos el amor y el respeto debemos comenzar por nosotros mismos. Dejemos de ser egoístas y entremos a una relación estando bien con nosotros mismos. El egoísmo es lo contrario al amor y esto implica que si soy egoísta es porque aun no he aprendido a amarme a mi mismo, uno de los mandamientos se resumen en “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.
Cualquier cosa que te quita la paz, no es bueno, te cierra puertas, cuando eso sucede es un indicador de que tu relación no es buena. Las relaciones basadas en la prohibición y en mentiras jamás tendrán éxito, el ser gay no te disculpa de nada. Debemos ser congruentes y responsables, cuando te sientes bien lo gritas al mundo, te llena, te lleva a Dios.
Muchos de nosotros sienten aversión, pena y rechazo a sus parejas homosexuales, pero cuidado no se debe al hecho de ser homosexual, se debe a que has dicho mentiras, has sido deshonesto, infiel y desleal, te has metido a relaciones prohibidas, has tenido sexo sin amor, entre otras cosas.
Sin embargo existen personas que mantienen su integridad y dignidad como seres humanos y que dan ejemplos de los diversos valores que poseen por sus principios familiares o formación ciudadana, lo cierto en todo ello es que somos seres humanos y poseemos valores, por tanto somos iguales a los heterosexuales, esto indica que estamos en total capacidad de formar una familia, un hogar, de tener hijos, educarlos y levantarlos como cualquier otra familia heterosexual.
Si bien es cierto que muchos homosexuales, bisexuales y transexuales necesitan reivindicarse como seres humanos, también es bien cierto que estamos en total capacidad de asumir responsablemente el matrimonio así como formar una familia completa, es decir con hijos, sean éstos obtenidos por adopción, por convenios o por alquiler de vientres (fecundación in vitro o inseminación artificial)
La intención de este artículo es con la finalidad de poner en reflexión la aptitud de muchas personas en cuanto a la homo-lesbo-transfobia, que afirman apoyar a los gays y que no son homofóbicos, pero no apoyan el matrimonio entre dos personas del mismo sexo y menos aun el hecho de tener hijos, afirmando en la gran mayoría de los casos que: Con qué valores los van a enseñar y con qué moral los van a criar? A ellos y a la comunidad en general les digo que valores y capacidad tenemos en todos los niveles de nuestras vidas humana, espiritual y profesionalmente.

Mgs. Donaldo Chávez
Presidente Pride GLBT de Venezuela

1 comentario:

Anónimo dijo...

Sean entendidos, no se puede llamar a lo malo bueno y a lo bueno malo si de verdad desean ser Cristianos, arrepientanse y conviertanse de su mal camino..
Lean:
Romanos 1: 18-32
y entiendan por amor a Cristo.